Errores más comunes de los jugadores novatos de rol
Descubre los errores más comunes de los jugadores novatos de rol y aprende cómo evitarlos para disfrutar más de tus partidas.
Como en cualquier ámbito en la vida, nadie nace sabiendo. Todos han sido novatos en algo alguna vez y se han equivocado en todo tipo de cosas, desde las más básicas a las más complejas, y no tiene nada de malo. En este artículo no se busca juzgar o señalar, sino ayudar a detectar y comprender qué errores son habituales en los jugadores de rol novatos y cómo solucionarlos, para mejorar así la experiencia personal y colectiva en la mesa de juego.
Expectativas poco realistas sobre el juego de rol
Es cierto que jugar a rol es una experiencia única y recomendable para todo tipo de público, pero a veces las personas acuden con ideas preconcebidas por películas, videojuegos, series y demás que les llevan a cometer errores. Debemos mentalizarnos y adaptarnos a la temática y flujo de la partida de rol, y ante todo recordar que no somos los únicos en participar y tener protagonismo.
Esperar una historia perfecta o cinematográfica
Una partida de rol se basa en la interpretación, colaboración e improvisación de todos los participantes mientras se cuenta una historia; sin embargo, ésta no tiene un final predefinido, pues el final se formará y decidirá basándose en las decisiones de cada uno, y no siempre será un final feliz. No todas las escenas serán épicas, tensas o con una trama cerrada; también encontraremos algunas en las que lo importante será escuchar, tomar nota y comprender para luego actuar en consecuencia.
Pensar en ganar en lugar de interpretar
Común sobre todo en la comunidad gamer o en las personas que tienden a ser competitivas en otros juegos de mesa, pero que en el ámbito del rol no tiene sentido. Es cierto que, mayormente en las escenas de combate, queramos ganar y salir airosos; no obstante, es de suma importancia comprender que en el rol se prioriza la narrativa, y que las acciones siempre tendrán consecuencias, sean buenas, malas, por decisión del Master o del azar de los dados. La competitividad con otros jugadores por ver quién es mejor o esperar que siempre acabemos llevándonos la victoria es un error usual que solo conducirá a decepciones y malos rollos entre los participantes.
Errores de interpretación y construcción de personaje
Puede que esta sea la equivocación más habitual que cometan los jugadores novatos de rol, dado que es normal querer crear el personaje perfecto o el más épico que exista; pero esto nos lleva a complicarnos, que a veces éste no tenga coherencia o carezca de personalidad.
Personajes excesivamente complejos o poderosos
Al contar con nula o poca experiencia, elegir un personaje complejo es una mala decisión, pues cuanto más poderoso y completo se quiera que sea éste, más dificultad conllevará, complicando así el aprendizaje. Además, si se lleva un personaje desequilibrado, le quitará la diversión a los combates o los desafíos que se encuentren en el camino, perjudicando también a nuestros compañeros de mesa.
No interpretar al personaje, solo las mecánicas
Algunas personas cometen el error de centrarse en las estadísticas, habilidades o tiradas y dejar a un lado la interpretación, olvidando que en los juegos de rol la narración es la base. Aunque hay que darle cierta importancia a los números, lo que realmente hace interesante una partida de rol son los pequeños gestos narrativos. Da igual lo poderoso que sea un personaje o lo muy bien estudiado que tenga el jugador sus habilidades y estadísticas, pues si no hay inmersión en la historia y en su papel, la partida está destinada a ser aburrida para todos los participantes.
Errores en la dinámica de grupo
Los juegos de rol son una actividad social que se lleva a cabo en grupos de entre 3-6 personas (sin contar al Dungeon Master), de modo que es de suma importancia que todos los participantes se comuniquen de forma adecuada, colaboren y se respeten, ya que si esto falla pueden ocurrir enfrentamientos o momentos de tensión en medio de las partidas que nadie quiere que pasen.
No suele ocurrir, pero debes tener presente siempre que el rol es un hobby y está para divertirse o distraerse, no para vivir una mala experiencia. A veces puede que simplemente no haya química en el grupo y no hay ningún problema con ello.
Interrumpir constantemente o acaparar protagonismo
Algunas personas, sea con mala intención o no, tienden a interrumpir a los demás o tratan de ser siempre los protagonistas en todas las escenas, creando un mal rollo en la mesa y afectando al ritmo de la historia. Para evitar que esto ocurra, es esencial tratar de leer el ambiente y pararse unos segundos antes de hablar: puede que se lleve un rato conversando, que se haya interrumpido ya un par de veces sin intención de ello o que la escena esté hecha para que se escuche activamente, no para hablar. Debemos entender que no siempre seremos los protagonistas y no todo gira en torno a nosotros, ya que hay otros jugadores que quieren participar de igual manera.
No escuchar al director de juego ni al grupo
De forma similar al punto anterior, puede que no se haga a propósito, pero es fundamental saber escuchar y prestar atención a todo lo que se dice u ocurre; ya no solo por la información valiosa que se pueda obtener para la partida, sino también para evitar interrupciones, preguntas innecesarias o malentendidos constantes.
Falta de comunicación y preparación
Este error no es exclusivo de los jugadores novatos, pero si se conoce de antemano, ahorrará muchos problemas. Se puede solucionar fácilmente, sobre todo en la sesión cero, aunque la comunicación debe darse de forma constante antes y durante las partidas.
No preguntar por normas, tono o expectativas
Como comentábamos al empezar el artículo, nadie nace sabiendo. Es normal, si eres novato o es tu primera vez probando un sistema de rol, que te asalten preguntas; no obstante, ciertas personas, ya sea por reparo, olvido o creer que ya lo descubrirán en algún momento, deciden no hacer dichas cuestiones, y es ahí donde se comete el error. Lo ideal es preguntar desde el principio, pero tampoco pasa nada si las mismas se presentan en medio de una partida: lo principal es conocer y habituarse cuanto antes al ritmo y las normas.
Llegar a la partida sin preparación mínima
Cuando hablamos de preparación mínima, nos referimos a conocer el personaje, cómo lo interpretaremos o lo más básico de las reglas del sistema de juego de rol. No es necesario estudiarse un manual entero antes de comenzar; simplemente bastará con encontrar un resumen y hacernos una idea. El personaje será creado por nosotros, así que no deberíamos tardar en acostumbrarnos a él y conocerlo mejor que nadie. De no ser el caso, con leer, comprenderlo y decidir cómo interpretarlo, lo demás se podrá ir aprendiendo poco a poco durante las partidas.
Cómo evitar estos errores y mejorar como jugador novato
Expectativas erróneas
• Recuerda que el rol no es una película con una historia lineal o un videojuego en el que se busca ganar.
• Ve con la mentalidad de que pueden ocurrir cosas malas, buenas o épicas, pero que ante todo lo importante es la narración, la improvisación y divertirse entre todos.
Creación de personaje e interpretación
• Revisa las clases, razas o los datos a rellenar del personaje las veces necesarias hasta que encuentres el que más te guste.
• Evita personajes demasiado complicados, escoge conceptos claros y que tengas la certeza de que podrás manejarlos.
• No te obsesiones con las tiradas, las habilidades o las estadísticas de tu personaje, sino con su personalidad, su forma de hablar, su apariencia…
• En caso de no tenerlo claro, déjate aconsejar por los más veteranos.
Dinámica de grupo
• Escucha siempre a tus compañeros y ante todo a tu Master para no hacer que se repitan. A nadie le gusta tener que repetirse constantemente porque alguien no está prestando atención.
• Si crees que hay problemas para ponerse de acuerdo o que algunos participan muy poco, propón al DM ideas para solucionarlo, como por ejemplo, levantar la mano antes de hablar o actuar.
• Si en alguna partida te sientes incómodo, inseguro o que algo va mal debido a uno o varios jugadores, recuerda que puedes utilizar herramientas de seguridad o detener la partida en cualquier momento y tratar de explicar cómo te sientes. Si tras intentar comunicarte nada cambia, detén la sesión de rol y abandona el grupo.
• Trata de interrumpir lo menos posible a los demás, pues puede llegar a ser frustrante. Espera dos o tres segundos antes de decir algo, por si acaso alguien no ha terminado su turno u otro jugador quiere hablar.
Comunicación y preparación
• Aprovecha la sesión cero o algún momento antes de la partida para comentar y explicar tus dudas, lo que esperas de la misma o desarrollar la idea de tu personaje, evitando así interrupciones más adelante.
• Nunca asumas nada: si tienes dudas con algo, o no estás seguro al cien por cien de ello, pregunta. Siempre.
• Échale un vistazo a alguna página, vídeo o similar para conocer unas cuantas cosas básicas del sistema o ambientación del mismo para ahorrar tiempo a todos y no tener que explicarlo desde cero.
Conclusión: todos empezamos siendo jugadores novatos
Incluso con ayuda del artículo o mil como este, es probable que acabes cometiendo algún error o que un concepto se te haga complicado de entender, pero es normal. Lo importante no es no realizar ningún error o ser perfecto; se trata de tener una actitud abierta, colaborativa y que muestra interés por mejorar y aprender. No te frustres ni te enfoques en quedarte con toda la información el primer día: recuerda que lo importante es divertirse y disfrutar de la experiencia de jugar a rol.
Artículo escrito por Alice Ramos G.
